Mariposa en celo

Reaparece una sensación sutil y certera,

Que se refiere a lo bueno, lo malo y lo frenético,

Lo auténtico que es de cada uno y florece como mariposa en celo,

Buscando orejas y ojos que atiendan ese llamado divino,

De austeridades del intelecto de sutiles actos que quedan en la retina

 y por segundos se funden en maravillosos aconteceres

 Que vuelven y vuelven a la memoria,

 Repitiéndose en forma aleatoria las veces que sea necesario,

 Para quedar en alguna parte olvidada por la frágil memoria,

Que se adentra en mares encantados por sirenas locas

Que cantan sin límites los agudos desde los bajos más atónitos,

 Decantados en memorias de esas de niño de esas puras y claras,

 Que se avecinan al borde de los balcones de emociones

 y sentimientos vulnerables por tan solo un momento…

Ya no impresiona el poder de los buenos pensamientos,

Que contentos transforman el entorno

en algo vivo y maravilloso,

Qué fácil es a veces controlar lo que se dice

 y hacer lo que se decide,

Que frágil es caer  en el pensar por el otro

y pasarse películas equivocas,

Que lo único que hacen es distorsionar

 la efímera realidad que nos mantiene vivos,

Qué fácil es cambiar todo a positivo

y seguir luchando en este mundo fantástico y

Certero que nos invade con su entereza,

Con su ímpetu de solidez en algo tan fantástico

Que son los pensamientos, que como el viento,

Pasan y recorren nuestra memoria llena de recuerdos…