Lo que se demora

un gallo en cantar o un perro reír o un gato gemir. Lo que tarda una gota tras otra hasta llenar el cántaro de emociones anciosas por expresarse y sentirse esquicitas.

Nunca se llenará el cántaro ni faltará la risa que no caiga en llanto. Por qué cuando habla la bomba de emociones, se expresa el ser en la existencia.