Ahora

Me habló mi espíritu y me dijo que no hay tiempo,
Que no hay momento, ni arrepintiendo,
Que la magia es el ahora, es el viento.

Que los pensamientos, solo pasan,
Y lo que importa de verdad,
es lo que siento.

Por eso se hinchan la telas de mi Velero,
Y navego contento.

Porque aún me queda Vida,
Aún tengo aliento.

Que con esperanzas y añoranzas, cambia mi rumbo,
Hacia mares de la calma, que hacen que mi alma,
Se enhebre como lana,
Para hilar como las Parcas,
el destino de mis actos.
Que por si solos hablan,
Con astucia y con tacto.

Por eso desde ahora ya no importa lo que diga,
Lo que hable o lo que rima,
Solo importa lo que haga,
Lo que muestre sin fatiga,
Porque el amor ya no es mentira,
Se reduce a lo que muestre,
A lo que construya como hormiga…