La Palabra

La palabra, que como cabra alborotada, pega patadas. Que no son más que eso. Que van al hueso y se truncan como atolondradas. Qué precisas son. Tan carteras… Pueden llegar a ser lo que la imaginación Quiera. Rompen el hielo o alegran el Ambiente. Cantadas, son otra cosa… Que sutiles y certeras. En versos y escupidas sin asco, pueden llamar la atención de cualquiera. Que como fuera una precisa e incierta esperanza, la palabra no se cansa y avanza… Que se inventen más palabras, para poder expresarse mejor y aún más precisos que antes. Porque el Levante siempre amaina a la calma y la brisa entra directo al alma. Que como ama y señora cuida ese hoyo por el cual las palabras salen y quedan como recuerdos tenues de múltiples dimensiones que en forma aleatoria culminan en un efímero, pero sutil encuentro…