En el mar de las palabras

se derraman los desechos de nuestros sentimientos, que ayudan a limpiar y absorver las emociones que agudas penetran en el cuerpo y lo mueven. Que facil entender todo desde afuera, desde ese afuera lleno de interiores que pululan como atonitos dentro de ese constante fluir.

Lo mejor siempre fue escribir con la musica, para ella, solo por ella. La innombrale musa, que nos hace exprezarnos, cantar, bailar, tocar, jugar.

Alcanzando la ola…

Se levanta el mastil…!!!